| Son pequeños
objetos de arcilla cocida, pero una arcilla que suena, habla, silba por el soplo
del respiro.
Los silbatos nacen como pequeños juguetes musicales pobres, para
hacer alboroto por las calles en las fiestas de pueblo, con fascinantes formas
y colores, pero sobre todo con un sonido que "ahuyenta el mal y atrae
la suerte". |
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